Filosofía de Estilización

La estilización espacial trasciende la decoración. Es un proceso de curaduría donde cada decisión estética contribuye a una narrativa visual coherente.

Operamos desde la comprensión del espacio como un todo compositivo. El vacío y la materia se equilibran. Los objetos no se acumulan; se seleccionan y se disponen con precisión.

Espacio estilizado con equilibrio visual

Relación Vacío-Materia

El espacio negativo es tan relevante como los elementos que lo ocupan. La estilización considera la respiración del ambiente, los intervalos entre objetos y la proporción entre superficies vacías y ocupadas.

Esta relación define la percepción del espacio: un ambiente que respira versus uno que se siente saturado.

Metodología de Curaduría

El proceso de estilización se desarrolla en fases:

  1. Análisis espacial: Lectura del espacio, sus dimensiones, iluminación y carácter arquitectónico.
  2. Definición de paleta: Selección de colores, materiales y texturas que dialogan entre sí.
  3. Curaduría de objetos: Selección precisa de mobiliario y objetos decorativos bajo criterios estéticos.
  4. Composición final: Disposición de elementos en el espacio, considerando proporción, ritmo y equilibrio.

Lenguaje Material

Los materiales definen la identidad del espacio. Seleccionamos superficies, acabados y texturas que crean un lenguaje coherente. La piedra, la madera, los metales y los textiles se articulan en una paleta material que responde al carácter del proyecto.

Composición material y textural

Aplicación en Diferentes Contextos

La estilización espacial se aplica tanto en espacios residenciales como comerciales. En cada contexto, adaptamos la metodología sin perder la coherencia estética.

Los espacios comerciales requieren una lectura diferente del flujo y la función, pero mantienen los mismos principios de equilibrio y composición.

Consultar estilización